José Luis Jara
La tribu yaqui se encuentra en un compás de espera con el gobierno federal.
Las posibilidades de abrir el diálogo entre la tribu sonorense y el gobierno federal, fue el comisionado para asuntos indígenas del gobierno de Felipe calderón, y se concretó el pasado 9 de abril cuando se sostuvo una reunión con la guardia tradicional en el pueblo de Pótam.
Al decir de Ernesto Argüelles, uno de los asesores de la tribu, en esa reunión la tribu le planteó a don Luis las demandas del pueblo yaqui, que se centran en unos puntos esenciales:
La derogación del decreto del presidente Ernesto Zedillo en el que pretendía indemnizar a la tribu yaqui por la invasión que tienen registrada por alrededor de 50 mil hectáreas.
Como en aquel tiempo don Octaviano Jécari les dijo que no cambiaban billete por territorio, ahora, la derogación de ese decreto es crucial para la etnia.
Se le planteó a don Luis el asunto del agua. Concretamente le demandaron al gobierno federal la creación del distrito de riego número 018 y la apertura de 10 mil hectáreas de riego en este distrito, porque el plan de la tribu es trabajar en la autosuficiencia alimentaria del pueblo yaqui.
Para los yaquis –explicó Ernesto Argüelles- estos puntos son sustanciales para iniciar el diálogo con el gobierno de Felipe Calderón. Por un lado, dijo, se encuentra el decreto de Ernesto Zedillo mediante el cual se formaliza el despojo del territorio yaqui. Las autoridades tradicionales no aceptaron ese decreto y el recurso que se destinó no se usó ni se pidió por parte de la tribu.
Cuando Ernesto Zedillo sacó este decreto, don Octaviano Jécari, entonces gobernador de Tórim, le dijo al representante presidencial que los yaquis no cambiaban su territorio por billetes.
La relación de la tribu yaqui se enfrió. Con Vicente Fox se trató de llegar a un acuerdo, hasta se formó una comisión para resolver las demandas del pueblo yaqui. Se formaron equipos técnicos para realizar las mediciones de la tribu, en base al decreto del presidente Lázaro Cárdenas, cuando se le otorgó oficialmente a los yaquis de su territorio.
Sin embargo, las pláticas se rompieron y el pueblo yaqui decidió interponer una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque el gobierno mexicano se niega a resolverle su demanda de regresarles las tierras que les fueron invadidas.
Hasta el pasado 9 de abril, se abrieron las posibilidades de volver a las negociaciones entre el gobierno mexicano y la tribu yaqui. De hecho, dijo, en la guardia tradicional se trabaja para realizar la agenda con el presidente de la república.
Sin embargo, dijo, las autoridades tradicionales ya le expusieron a don Luis las demandas del pueblo. Si el gobierno federal decide reiniciar las pláticas con el pueblo yaqui, debe responder a las demandas de la etnia: tierra y agua.
La tribu yaqui se encuentra en un compás de espera con el gobierno federal.
Las posibilidades de abrir el diálogo entre la tribu sonorense y el gobierno federal, fue el comisionado para asuntos indígenas del gobierno de Felipe calderón, y se concretó el pasado 9 de abril cuando se sostuvo una reunión con la guardia tradicional en el pueblo de Pótam.
Al decir de Ernesto Argüelles, uno de los asesores de la tribu, en esa reunión la tribu le planteó a don Luis las demandas del pueblo yaqui, que se centran en unos puntos esenciales:
La derogación del decreto del presidente Ernesto Zedillo en el que pretendía indemnizar a la tribu yaqui por la invasión que tienen registrada por alrededor de 50 mil hectáreas.
Como en aquel tiempo don Octaviano Jécari les dijo que no cambiaban billete por territorio, ahora, la derogación de ese decreto es crucial para la etnia.
Se le planteó a don Luis el asunto del agua. Concretamente le demandaron al gobierno federal la creación del distrito de riego número 018 y la apertura de 10 mil hectáreas de riego en este distrito, porque el plan de la tribu es trabajar en la autosuficiencia alimentaria del pueblo yaqui.
Para los yaquis –explicó Ernesto Argüelles- estos puntos son sustanciales para iniciar el diálogo con el gobierno de Felipe Calderón. Por un lado, dijo, se encuentra el decreto de Ernesto Zedillo mediante el cual se formaliza el despojo del territorio yaqui. Las autoridades tradicionales no aceptaron ese decreto y el recurso que se destinó no se usó ni se pidió por parte de la tribu.
Cuando Ernesto Zedillo sacó este decreto, don Octaviano Jécari, entonces gobernador de Tórim, le dijo al representante presidencial que los yaquis no cambiaban su territorio por billetes.
La relación de la tribu yaqui se enfrió. Con Vicente Fox se trató de llegar a un acuerdo, hasta se formó una comisión para resolver las demandas del pueblo yaqui. Se formaron equipos técnicos para realizar las mediciones de la tribu, en base al decreto del presidente Lázaro Cárdenas, cuando se le otorgó oficialmente a los yaquis de su territorio.
Sin embargo, las pláticas se rompieron y el pueblo yaqui decidió interponer una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque el gobierno mexicano se niega a resolverle su demanda de regresarles las tierras que les fueron invadidas.
Hasta el pasado 9 de abril, se abrieron las posibilidades de volver a las negociaciones entre el gobierno mexicano y la tribu yaqui. De hecho, dijo, en la guardia tradicional se trabaja para realizar la agenda con el presidente de la república.
Sin embargo, dijo, las autoridades tradicionales ya le expusieron a don Luis las demandas del pueblo. Si el gobierno federal decide reiniciar las pláticas con el pueblo yaqui, debe responder a las demandas de la etnia: tierra y agua.
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