José Luis Jara
El pasado 15 de septiembre, los ocho gobernadores de la tribu yaqui fueron convocados a una reunión con el secretario de la Reforma Agraria, Florencio Salazar Adame, con el fin de avanzar en la solución a la vieja demanda de la etnia de devolución de tierras invadidas.
El artífice de la reunión, es decir el que convocó, fue el gobernador priista Eduardo Robinson Bours Castelo.
Pero a ella no acudieron los representantes yaquis que siempre se han beneficiado con los gobiernos priistas, los que se encuentran detrás del diputado de representación proporcional, priista también, Rosario Ozuna.
La postura de los gobernadores yaquis se expuso en un documento que leyeron en el encuentro, donde se dirigen concretamente al secretario de la Reforma Agraria:
“Señor secretario, la propuesta de la tribu Yaqui, si se quiere avanzar y hay disponibilidad en la atención del asunto territorial es la siguiente:
Congruente con los planteamientos y el mapa de ruta que se planteó desde Lomas de Guamúchil, es entrar a la etapa de evaluación del conflicto.
Se tiene un concreto y es el de evaluar y resolver el asunto de la Cuchilla. Ahí están los pequeños propietarios, los inversionistas que al igual que nosotros, para impulsar el desarrollo necesitan tener seguridad en la tenencia de la tierra.
Para ello ya propusimos ante ustedes, siguiendo el mapa de ruta y al no contar con el cuadro de construcción del decreto y congruencia con el plano de Lázaro Cárdenas y los puntos naturales.
La elaboración de una fotogrametría aérea del territorio de la tribu.
Establecer de manera inmediata el grupo de trabajo para impulsar la mediación, negociación y acuerdos con posesionarios.
En la misiva señalan que en cuento al territorio “no culpamos de la problemática que se enfrenta a los ejidatarios y pequeños propietarios, porque las fuentes financieras debieron haber considerado que una inversión en terrenos en conflicto ofrece inseguridad. Es más, nos solidarizamos con los ejidatarios y pequeños propietarios, para que juntos y con usted buscar alternativas de solución”.
Y señalaron que “entendemos que esto es producto, que en su momento, las dependencias oficiales emitieron su opinión, que propiciaron un ambiente de falsa confianza que transmitieron a los inversionistas”.
Al gobernador sonorense, los yaquis le dijeron que “ya no debemos simular para ver que sucede”.
Y la pregunta que le hicieron fue: ¿por qué sus instrucciones no se han cumplido? Porque continúan con los esquemas de apoyo a las falsas representaciones de Vícam y Pótam. Y a pesar de que no son gobiernos legítimos, las dependencias del gobierno del estado las siguen atendiendo como autoridades y gobiernos de la tribu yaqui.
Y le reclamaron: ¿Dónde quedó el manos fuera, el nadie por encima de la ley? Porque no se ha aplicado una política de estado, de gobierno a gobierno, como lo hemos solicitado.
Y le insistieron a Bours: ¿Por qué continuar reconociendo a los pueblos con falsa representación política?
Ante ello, el titular de la Reforma Agraria propuso reunirse en un tiempo no mayor de 15 días.
Y al finalizar el evento, en el que el gobernador Bours no respondió a los señalamientos de los yaquis, don Octaviano Jékari dijo que sí aceptaron la reunión pero de celebrarse en territorio yaqui.
“Vamos a ir a la reunión, ya tenemos delimitados los terrenos, ya cumplimos con las tareas y nuestra postura es que no cambiamos terreno por billetes”.
De acuerdo con las mediciones que hicieron, la etnia cuenta con 556 mil hectáreas, de las cuales 103 mil se encuentran invadidas por pequeños propietarios y ejidatarios.
“Queremos el diálogo con quienes están en la Cuchilla, queremos que se acabe el doble lenguaje del gobierno del estado porque mientras el gobernador habla de nadie por encima de la ley, el Consejo de Atención a los Pueblos Indígenas de Sonora les da todo a los impostores, les da carros, gasolina, vales y boletos de avión para que sigan esquiroleando al pueblo yaqui.
El pasado 15 de septiembre, los ocho gobernadores de la tribu yaqui fueron convocados a una reunión con el secretario de la Reforma Agraria, Florencio Salazar Adame, con el fin de avanzar en la solución a la vieja demanda de la etnia de devolución de tierras invadidas.
El artífice de la reunión, es decir el que convocó, fue el gobernador priista Eduardo Robinson Bours Castelo.
Pero a ella no acudieron los representantes yaquis que siempre se han beneficiado con los gobiernos priistas, los que se encuentran detrás del diputado de representación proporcional, priista también, Rosario Ozuna.
La postura de los gobernadores yaquis se expuso en un documento que leyeron en el encuentro, donde se dirigen concretamente al secretario de la Reforma Agraria:
“Señor secretario, la propuesta de la tribu Yaqui, si se quiere avanzar y hay disponibilidad en la atención del asunto territorial es la siguiente:
Congruente con los planteamientos y el mapa de ruta que se planteó desde Lomas de Guamúchil, es entrar a la etapa de evaluación del conflicto.
Se tiene un concreto y es el de evaluar y resolver el asunto de la Cuchilla. Ahí están los pequeños propietarios, los inversionistas que al igual que nosotros, para impulsar el desarrollo necesitan tener seguridad en la tenencia de la tierra.
Para ello ya propusimos ante ustedes, siguiendo el mapa de ruta y al no contar con el cuadro de construcción del decreto y congruencia con el plano de Lázaro Cárdenas y los puntos naturales.
La elaboración de una fotogrametría aérea del territorio de la tribu.
Establecer de manera inmediata el grupo de trabajo para impulsar la mediación, negociación y acuerdos con posesionarios.
En la misiva señalan que en cuento al territorio “no culpamos de la problemática que se enfrenta a los ejidatarios y pequeños propietarios, porque las fuentes financieras debieron haber considerado que una inversión en terrenos en conflicto ofrece inseguridad. Es más, nos solidarizamos con los ejidatarios y pequeños propietarios, para que juntos y con usted buscar alternativas de solución”.
Y señalaron que “entendemos que esto es producto, que en su momento, las dependencias oficiales emitieron su opinión, que propiciaron un ambiente de falsa confianza que transmitieron a los inversionistas”.
Al gobernador sonorense, los yaquis le dijeron que “ya no debemos simular para ver que sucede”.
Y la pregunta que le hicieron fue: ¿por qué sus instrucciones no se han cumplido? Porque continúan con los esquemas de apoyo a las falsas representaciones de Vícam y Pótam. Y a pesar de que no son gobiernos legítimos, las dependencias del gobierno del estado las siguen atendiendo como autoridades y gobiernos de la tribu yaqui.
Y le reclamaron: ¿Dónde quedó el manos fuera, el nadie por encima de la ley? Porque no se ha aplicado una política de estado, de gobierno a gobierno, como lo hemos solicitado.
Y le insistieron a Bours: ¿Por qué continuar reconociendo a los pueblos con falsa representación política?
Ante ello, el titular de la Reforma Agraria propuso reunirse en un tiempo no mayor de 15 días.
Y al finalizar el evento, en el que el gobernador Bours no respondió a los señalamientos de los yaquis, don Octaviano Jékari dijo que sí aceptaron la reunión pero de celebrarse en territorio yaqui.
“Vamos a ir a la reunión, ya tenemos delimitados los terrenos, ya cumplimos con las tareas y nuestra postura es que no cambiamos terreno por billetes”.
De acuerdo con las mediciones que hicieron, la etnia cuenta con 556 mil hectáreas, de las cuales 103 mil se encuentran invadidas por pequeños propietarios y ejidatarios.
“Queremos el diálogo con quienes están en la Cuchilla, queremos que se acabe el doble lenguaje del gobierno del estado porque mientras el gobernador habla de nadie por encima de la ley, el Consejo de Atención a los Pueblos Indígenas de Sonora les da todo a los impostores, les da carros, gasolina, vales y boletos de avión para que sigan esquiroleando al pueblo yaqui.
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