jueves, 14 de agosto de 2008

Convoca La Otra Campaña a foro en Vícam pueblo

José Luis Jara

Las autoridades tradicionales yaquis del pueblo de Vícam y los pueblos cucapá, mayo, tohono oodham, purépecha y kumiai convocaron al primer foro de análisis y reflexión que se realizará el sábado 16 y domingo 17 de agosto en el territorio yaqui de Vícam Pueblo.
Martín Piña, adherente a La Otra Campaña, informó que en esto foro van a participar los representantes de los pueblos de Sonora, Chihuahua, Sinaloa y las dos Baja California.
Entre los puntos que van analizar, Martín Piña señaló los casos de la aniquilación del derechos histórico como pueblos originarios. Analizarán el punto de los megaproyectos capitalistas de la oligarquía, que en el caso de Sonora se verá el caso concreto de la escalera náutica y el daño que está haciendo al territorio nacional y sobre todo indígena.
Se propondrá la exigencia para que la declaración universal de los derechos de los pueblos indígenas, emitida por la Organización de las Naciones Unidas se plasme en la Constitución Política Mexicana y en las constituciones de cada entidad de la república.
Uno de los problemas que mencionó Martín Piña se refiere a la expropiación de los territorios indígenas, que se dio a raíz de la reforma que hizo Carlos Salinas de Gortari al artículo 27 constitucional.
Por eso, una de las demandas fundamentales de los pueblos indígenas es el rechazo a esa reforma.
Sin embargo, no sólo se presenta el conflicto del territorio, porque existe también el exterminio, la eliminación por enfermedad, hambre, desnutrición, basada en la destrucción de las economías indígenas.
La escalera náutica que impulsa el gobierno sonorense, forma parte del plan Puebla-Panamá, que se basa en la destrucción de las comunidades indígenas.
Este foro, dijo, es para organizar la resistencia de los pueblos indígenas. Y se convoca a que participen los pueblos indígenas de Sonora, Chihuahua, Sinaloa y las dos Baja California.
Esta convocatoria –dijo- está refrendada por el Consejo Nacional Indígena, el EZLN y La Otra Campaña

miércoles, 13 de agosto de 2008

Esperanza Molina, a la cruz del perdón


José Luis Jara

Un video que posee la investigadora de la Universidad de Sonora, Mirna Valenzuela, muestra las escenas en que las autoridades tradicionales de cinco pueblos yaquis visitaron la comunidad Sarmiento, con el fin de asumir una postura en el conflicto que se presenta con este predio.
Desde hace algunos años, algunas familias yaquis han venido denunciando el peligro de que la comunidad yaqui de Sarmiento pierda el patrimonio que les entregó el Gobierno del Estado en la época de Manlio Fabio Beltrones, con el objetivo de que ahí realizaran sus ceremonias y fiestas tradicionales.
La visita que realizaron las autoridades tradicionales de cinco pueblos yaquis ocurrió desde el pasado 27 de junio. Salieron desde las siete de la mañana de ese viernes y se enfilaron al predio de 4 hectáreas de la Comunidad Sarmiento.
Los gobernadores yaquis acordaron visitar esta comunidad, después de que un grupo de yaquis de Hermosillo fueron a la guardia tradicional de los yaquis, para informar que la señora Esperanza Molina ha promovido la venta de esos terrenos al señor Ignacio Mendívil, a muy bajo precio.
De acuerdo a lo que ha investigado el grupo de inconformes, este predio se encuentra valuado en unos 40 millones de pesos. Sin embargo, los contratos de compra ventas que impulsa la señora Molina son de 15 o 20 mil pesos por lotes de 400 metros cuadrados.
El valor de estos terrenos se puede entender, con la ubicación del predio: por el lado oeste se encuentra el fraccionamiento residencial Las Joyas, uno de los más caros de la capital sonorense. Y por el otro extremo de la comunidad Sarmiento, se encuentra otro fraccionamiento residencial que se llama San Ignacio y que pertenece a la familia Mendívil.
La investigadora universitaria, que asumió la asesoría de las familias yaquis inconformes, dijo: el caso es que este predio fue donado por el gobierno del estado, en el tiempo de Beltrones, y que irresponsablemente no se tituló o legalizó la propiedad del terreno.
El único papel que existe para acreditar esta situación, es un oficio del ayuntamiento de Hermosillo, firmado por el entonces secretario del ayuntamiento, profesor Feliciano Valenzuela, que da cuenta de la donación del predio.
Desde entonces a la fecha, han pasado más de 14 años, en que las familias yaquis se encuentran posesionadas del terreno. Y nadie, ni Ignacio Mendívil, que ahora dice que es el dueño, reclamó la propiedad de la superficie.
Y mientras tanto, tanto el gobierno federal, como del estado y el municipio ofrecen algunos servicios públicos, lo cual, en términos jurídicos, se interpreta como un reconocimiento implícito de la existencia de esa comunidad de familias yaquis.
El fondo del problema –explicó la investigadora- es que Esperanza Molina quiere entregarle la tierra a Ignacio Mendívil, porque están construyendo el fraccionamiento residencial San Ignacio, ubicado por la carretera a Nogales, detrás del Café Combate.
El argumento que presentó la comisión de yaquis que acudió a la guardia tradicional, fue que la nación yaqui tiene la obligación moral y política de demandar al gobierno por la legalización de ese terreno.
En base a ese argumento, los cinco gobernadores decidieron acudir a la comunidad Sarmiento para conocer el terreno e informarle a Esperanza Molina de una audiencia con las autoridades tradicionales.
Ese viernes 27 de junio por la mañana, no se encontraba Esperanza Molina. Y de acuerdo al video, se observa que las autoridades de los cinco pueblos yaquis que acudieron a Sarmiento, iniciaron un recorrido. Pasaron por la escuela donde encontraron dos aulas que construyó Conafe y una que construyó el Tecnológico de Monterrey, totalmente destruidas y abandonadas.
Encontraron igualmente destruida la cocina comunitaria y sobre todo, el panorama desolador en que se encontraban las casas que antes albergaban a familias yaquis.
Cuando las autoridades yaquis estaban por terminar el recorrido, la señora Esperanza Molina llegó al predio. Y de inmediato se reunieron y uno de los gobernadores le dijo a Esperanza que acudiera a una reunión con todos los gobernadores de la nación yaqui.
La cita fue para el pasado 5 de julio, a la que no asistió Esperanza Molina.
En tanto, en los hechos del 27 de junio, después de que le informan de la cita, Esperanza Molina entró a la iglesia y sacó al cristo. Les dijo a los gobernadores que a ella le empezó a ir mal desde que llegó ese cristo y lo aventó.
Mirna Valenzuela dijo ante ello que su familia regaló ese cristo a la iglesia y al pueblo yaqui, no a Esperanza Molina.
La reacción de la señora Molina fueron las amenazas contra la investigadora, quien dijo que desde hace algunos meses interpuso una denuncia en la procuraduría general de justicia contra Esperanza Molina, porque la amenazó de muerte.
En el video se observa que Esperanza Molina y un grupo de personas empezaron a agarrar piedras y lanzar injurias contra las autoridades yaquis.
En tanto, uno de los gobernadores yaquis tomó el cristo que había tirado Esperanza. Mirna Valenzuela le dijo que ella no se podía llevar el cristo porque su casa no es un templo y el jefe yaqui se lo llevó para una iglesia de la nación indígena.
Extraoficialmente, Mirna Valenzuela dijo que Esperanza Molina no acudió al citatorio que le pusieron los gobernadores yaquis, porque supo que allá la estaba esperando un numeroso grupo que quiere castigarla de acuerdo a las tradiciones de los yaquis. La quieren poner en la cruz del perdón y darle un castigo yaqui.

Autoridades tradicionales yaquis defenderán comunidad Sarmiento

José Luis Jara

Autoridades tradicionales de la nación yaqui se comprometieron a venir a Hermosillo para tratar el problema de la comunidad Sarmiento, debido a que existe la denuncia de que la señora Esperanza Molina pretende vender el terreno a Ignacio Mendívil, cuñado del industrial de la harina José Ramón Fernández Aguilar.
El pasado viernes 13 de mayo, representes de la iglesia yaqui de Hermosillo, sostuvieron una audiencia con las autoridades tradicionales yaquis con el fin de exponerle el problema que enfrentan con el terreno de 4 hectáreas de la Comunidad Sarmiento.
Este predio de la Comunidad Sarmiento se ha considerado como un preciado tesoro, debido a que se encuentra entre el fraccionamiento residencial La Joya y Villa Residencial, que se encuentra al norte del café Combate.
Posiblemente este viernes vendrá una comitiva de las autoridades tradicionales yaquis a entrevistarse con el secretario de gobierno. Entre los puntos a tratar se encuentra el caso de la Comunidad Sarmiento.
A la audiencia con la autoridad tradicional acudieron representantes de la iglesia tradicional yaqui. Fueron con un grupo de abogados que asesora gratuitamente a los integrantes de la etnia, quienes plantearon que los yaquis que viven en Hermosillo no tienen una autoridad como los que tienen los ocho pueblos tradicionales de los yaquis.
Por esta razón, expusieron la necesidad de que la autoridad tradicional asuma una responsabilidad moral con los yaquis de Hermosillo, para encabezar la demanda por conservar ese predio que les fue donado para que los yaquis tengan un lugar para celebrar sus fiestas tradicionales.
Los abogados que asesoran a los yaquis de Hermosillo son Roberto Aarón Peña, Mónico Lascano, Aída Samaniego y Alaín Córdoba, quienes expusieron a las autoridades tradicionales el problema legal del predio.
Le expusieron a los gobernadores yaquis el peligro en que se encuentra la iglesia, habida cuenta de que denunciaron que Esperanza Molina ya destruyó otras instalaciones, como son las aulas de una escuela primaria, la cocina y la ramada que habían construido.
Se planteó a las autoridades tradicionales que representen a los yaquis de Hermosillo para conservar este predio de 4 hectáreas, porque supuestamente, Esperanza Molina lo quiere vender a la familia Mendívil.
Para ello, denunciaron que esta señora ha presionado lo suficiente para que uno a uno vaya cediendo su terreno por unos 15 mil pesos.

Jécari a la altura de tetabiate


José Luis Jara

Si se revisan los documentos, las pruebas y la historia, el recién fallecido don Octaviano Jécari Espinoza es un líder yaqui que se encuentra en los niveles históricos de Juan Maldonado Tetabiate.
La antropóloga Macrina Restor, investigadora del Colegio de Sonora, puso las cartas sobre la mesa en una conferencia que ofreció en la escuela de Trabajo Social de la Universidad de Sonora, junto con dos investigadoras que expusieron sus investigaciones sobre las pescadoras del Golfo de Santa Clara, por Gloria Ciria Valdéz-Gardea, y sobre las jornaleras agrícolas de Sonora, por Hevilat Frías.
Macrina Restor expuso: “Independientemente del grupo de yaquis al que perteneció don Octaviano, ha sido el único gobernador de la tribu (Tórim) que obligó al Gobierno Federal a medir los linderos de los pueblos de acuerdo al decreto de Lázaro Cárdenas”.
Ninguna otra autoridad yaqui había hecho algo así, porque Jécari fue muy claro en su propuesta: cambiar las relaciones de poder entre el gobierno y la tribu yaqui.
La investigación de la antropóloga, que expuso en la conferencia, fue sobre la influencia de las instituciones y los programas gubernamentales en la división interna entre los yaquis de Sonora.
Bajo esta premisa, Macrina Restor se fue al inicio, de cuando el gobierno empezó a impulsar sus programas de apoyo a la etnia. Fue en la década de los 50’s y 60’s, cuando era obligatorio pertenecer a una agrupación para que se recibiera el apoyo.
Con esta presión, los yaquis empezaron a entrar forzosamente al carril del gobierno. En los setentas, la influencia del gobierno se empezó a dar en los apoyos para actividades económicas. Y con ello se impulsaron programas educativos entre los yaquis y con ellos empezaron a influir en la formación de los jóvenes yaquis. Los forman como profesores, como burócratas, con necesidad de tener una base en alguna dependencia.
Esta fue la base para que el pueblo yaqui se dispersara, porque entre el grupo de los maestros surgen los impulsores de programas como el Paticy, quienes traen la línea de de esos cuadros que fueron más leales al estado que al pueblo yaqui.
Macrina Restor explicó que este grupo había establecido una relación de sumisión al gobierno.
En este contexto, Jécari entra como representante del Pueblo yaqui, con el respaldo de los ocho pueblos que aprobaron para que él fuera el mediador. Y entra con la línea de cambiar esa relación y obliga al gobierno federal a medir los linderos.

Denuncian a Esperanza Molina

José Luis Jara

María del Carmen Palafox Álvarez es una mujer yaqui de Hermosillo que vive en la comunidad Sarmiento.
Su casa se encuentra detrás del cerro del Bachoco, en un predio de cuatro hectáreas ubicadas a un lado de un pozo de rebombeo que surte de agua a la capital sonorense. Por la entrada norte de la ciudad, la comunidad Sarmiento se puede ver a un costado de la carretera, cerca de la colonia del Café Combate.
De las cerca de 30 hogares que se construyeron al inicio de esta comunidad, ahora quedan unas 9 casas de píe y albergando familias que se encuentran viviendo una etapa de presiones y hostigamientos por parte de empresas que quieren comprar el predio a bajo precio y mediante presiones que se denuncian por fuera de la ley.
María del Carmen Palafox es yaqui nacida en 1953 y es hija de esas generaciones de indios que vivieron deportaciones, destierros y enrolamientos laborales que los llevaron a salir del Valle del Yaqui.
Su padre nació en territorio mayo, en Huatabampo. Su tata fue soldado y se lo llevaron a Saltillo, Coahuila. Cuando regresaron a Sonora decidieron venirse a radicar a Hermosillo, en el Coloso, La Matanza y el Mariachi.
María del Carmen es de La Matanza y ella vivió la etapa en que los yaquis fueron echados del terreno que se encuentra detrás de la Central de Autobuses de Hermosillo. Este terreno lo utilizaban únicamente 40 días, los que corresponden a la cuaresma, para celebrar sus fiestas religiosas que concluyen en Semana Santa.
En 1993, cuando el entonces gobernador Manlio Fabio Beltrones puso en marcha el Fideicomiso Progreso, a la comunidad yaqui los echaron del terreno que utilizaban para sus ceremonias. Y para dar solución a la presión social de haber sacado las fiestas tradicionales de los yaquis, el gobierno del estado acordó con la etnia la entrega de un terreno para que los yaquis celebraran sus fiestas tradicionales.
Así nació la Comunidad Sarmiento y al terreno de la comunidad se fueron a vivir algunas familias de yaquis que resolvieron su necesidad de vivienda.
Con la casa de doña Carmen, en la comunidad quedan unas nueve casas de píe y albergando familias, distribuidas en diferentes partes de las 4 hectáreas de la comunidad.
La mayoría de las habitaciones se encuentran prácticamente destruidas, abandonadas, porque han sido vendidas a una inmobiliaria que se encuentra interesada en adquirir esos terrenos, supuestamente para construir una especie de fraccionamiento residencial con su área de balneario.
Con doña Carmen se encuentran sus hijos. Son los únicos que no han cedido para vender su propiedad, aún cuando le han ofrecido hasta más de 30 mil pesos, cantidad que se encuentra muy por arriba de los 12 o 15 mil pesos que pagaron al resto de las familias.
Por negarse a negociar con la inmobiliaria Urbi, la familia de doña Carmen se ha visto bajo el hostigamiento de manera permanente.
El último problema que tuvieron fue en diciembre del año pasado, cuando el hijo de doña Carmen decidió construir una casita en la comunidad Sarmiento, en un predio que se encuentra enseguida de uno que fue adquirido por la inmobiliaria.
Ante ello, la inmobiliaria Urbi demandó al hijo de doña Carmen. La prepotencia de los abogados de esta empresa fue más que elocuente en diciembre de 2007, cuando el abogado Roberto Beltrones llegó a la comunidad, se dirigió a la construcción en ciernes y la derrumbó a patadas.
Doña Carmen dijo que también ella ha sufrido detenciones al margen de la ley, por parte de agentes que van de parte del ministerio público que se encuentra en la colonia del Coloso.

El problema

De acuerdo a la historia que contó doña Carmen este terreno de 4 hectáreas fue donado en 1993. La señora tiene copias de un oficio firmado por el entonces síndico municipal Feliciano Valenzuela que le hace constar de esa donación.
Sin embargo, la traslación de dominio para el municipio y para los yaquis nunca se realizó, a pesar de que el terreno se entregó en un acto oficial del entonces gobernador y del alcalde de Hermosillo.
En las idas y venidas que han dado, se percataron que en catastro no existen títulos de propiedad de la asociación de yaquis que se formó en aquel entonces para recibir el terreno. Estas cuatro hectáreas siguen formando parte de uno de cuatro bloques que son propiedad de la inmobiliaria Urbi, propiedad de la familia Mendívil Fernández, porque nunca se realizó la traslación de dominio.
Ahora, la inmobiliaria de los Mendívil Fernández es la que pretende desarrollar ese proyecto residencial y de balnearios.
Sin embargo, para desarrollar ese complejo, requiere de esos terrenos que ocupa la Comunidad Sarmiento, donde se encuentra doña Carmen y sus hijos.
La defensa que tiene doña Carmen para sostenerse en este lugar, es que ya tienen 14 años viviendo ahí. En esos 14 años, dijo, nadie reclamó nada y la ley es clara en estas situaciones, a favor de los posesionarios, concluyó.

martes, 12 de agosto de 2008

FALLECIO DON OCTAVIANO JECARI ESPINOZA

viernes, 25 de abril, 2008 16:26:55

FALLECIO DON OCTAVIANO JECARI ESPINOZA
CON LA VOZ Y LA COMISION DE LAS AUTORIDADES TRADICIONALES DE LA TRIBU YAQUI.
ENVIAMOS EL SIGUIENTE COMUNICADO:


EL DIA DE HOY A LAS 11 DE LA MAÑANA LA PARTICIPACION ACTIVA Y DIRECTA POR LAS DEMANDAS DE LA TRIBU YAQUI EN PARITCULAR Y DE LOS PUEBLOS INDIOS EN GENERAL, DON OCTAVIANO ELEVO SU ESPIRITU DE LUCHA HACIA OTROS NIVELES.(FALLECIO).
DEBIDO A UN PADECIMIENTO MEDICO, LA FUERZA QUE SOSTUVOO SU VOZ EN LAS DISTINTSAS ETAPAS DE LUCHA EN DONDE PARTICIPO, TANTO EN TRINCHERAS NACIONALES COMO INTERNACIONALES. EN NINGUN MOMENTO, BAJO LA GUARDIA.
SIEMPRE A LA VANGUARDIA DE LA LUCHA DE LOS PUEBLOS INDIOS.
SU CUERPO SERA VELADO DE ACUERDO Y CON RESPETO A LA LEY INTERNA, LAS TRADFICIONES Y COSTUMBRES,EN SU DOMICILIO, EN EL PUEBLO DE TORIM.
POSTERIORMENTE EN OTRO COMUNICADO, AMPLIAREMOS LA INFORMACION.
LAS CONDOLENCIAS SE RECIBEN EN EL PUEBLO E TORIM Y EN TODO EL TERRITORIO DE LA TRIBU YAQUI, Y EN TODO AQUEL LUGAR DONDE SE DEFIENDAN LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDIOS.
ATTE AUTORIDADES TRADICIONALES DE LA TRIBU YAQUI

CUERPO TECNICO

Yaquis, en un compás de espera

José Luis Jara

La tribu yaqui se encuentra en un compás de espera con el gobierno federal.
Las posibilidades de abrir el diálogo entre la tribu sonorense y el gobierno federal, fue el comisionado para asuntos indígenas del gobierno de Felipe calderón, y se concretó el pasado 9 de abril cuando se sostuvo una reunión con la guardia tradicional en el pueblo de Pótam.
Al decir de Ernesto Argüelles, uno de los asesores de la tribu, en esa reunión la tribu le planteó a don Luis las demandas del pueblo yaqui, que se centran en unos puntos esenciales:
La derogación del decreto del presidente Ernesto Zedillo en el que pretendía indemnizar a la tribu yaqui por la invasión que tienen registrada por alrededor de 50 mil hectáreas.
Como en aquel tiempo don Octaviano Jécari les dijo que no cambiaban billete por territorio, ahora, la derogación de ese decreto es crucial para la etnia.
Se le planteó a don Luis el asunto del agua. Concretamente le demandaron al gobierno federal la creación del distrito de riego número 018 y la apertura de 10 mil hectáreas de riego en este distrito, porque el plan de la tribu es trabajar en la autosuficiencia alimentaria del pueblo yaqui.
Para los yaquis –explicó Ernesto Argüelles- estos puntos son sustanciales para iniciar el diálogo con el gobierno de Felipe Calderón. Por un lado, dijo, se encuentra el decreto de Ernesto Zedillo mediante el cual se formaliza el despojo del territorio yaqui. Las autoridades tradicionales no aceptaron ese decreto y el recurso que se destinó no se usó ni se pidió por parte de la tribu.
Cuando Ernesto Zedillo sacó este decreto, don Octaviano Jécari, entonces gobernador de Tórim, le dijo al representante presidencial que los yaquis no cambiaban su territorio por billetes.
La relación de la tribu yaqui se enfrió. Con Vicente Fox se trató de llegar a un acuerdo, hasta se formó una comisión para resolver las demandas del pueblo yaqui. Se formaron equipos técnicos para realizar las mediciones de la tribu, en base al decreto del presidente Lázaro Cárdenas, cuando se le otorgó oficialmente a los yaquis de su territorio.
Sin embargo, las pláticas se rompieron y el pueblo yaqui decidió interponer una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, porque el gobierno mexicano se niega a resolverle su demanda de regresarles las tierras que les fueron invadidas.
Hasta el pasado 9 de abril, se abrieron las posibilidades de volver a las negociaciones entre el gobierno mexicano y la tribu yaqui. De hecho, dijo, en la guardia tradicional se trabaja para realizar la agenda con el presidente de la república.
Sin embargo, dijo, las autoridades tradicionales ya le expusieron a don Luis las demandas del pueblo. Si el gobierno federal decide reiniciar las pláticas con el pueblo yaqui, debe responder a las demandas de la etnia: tierra y agua.